¿Por qué Cuarto de Oración?

 

En el Cuarto de Oración buscamos mantener la flama de la alabanza y adoración encendida delante del trono de Dios continuamente. 

 

El Cuarto de Oración ha sido inspirado en el tabernáculo de David, en donde 288 cantores y 4,000 músicos fueron convocados para ministrar y adorar al Señor de día y noche (1 Crónicas 23:5, 25:7). 


Las Escrituras nos enseñan que la oración continua y constante es crucial para que la plenitud del poder de Dios sea desatada (Lucas 18:7-8; Isaías 62:6-7).  El Cuarto de Oración es un lugar de encuentro con el Señor en donde queremos adorarlo en todo momento e interceder delante del trono de justicia. Queremos ofrecerle a Dios adoración incesante y al mismo tiempo contender por justicia y porque el poder del Espíritu Santo se manifieste en Guatemala y traiga transformación en cada esfera de nuestra sociedad.

El Cuarto de Oración es un lugar para buscar el corazón de Dios a través de la entrega total en intercesión, alabanza y adoración. El Rey David era un hombre de un solo propósito de acuerdo a Salmo 27:4: estar en la casa de Jehová todos los días de su vida para contemplar su hermosura e inquirir en su templo.  Esa es la razón principal del Cuarto de Oración: la búsqueda del rostro y corazón del Señor y que podamos conversar con Él. 

 

Queremos que te sientas cómodo en el Cuarto de Oración, ya sea como parte del equipo de apoyo o como visita. Te invitamos a ir y venir conforme tu horario te lo permita y a permanecer en el Cuarto de Oración el tiempo que desees. Cuando nos visites, no dudes en cantar junto con el equipo que se encuentre dirigiendo en ese momento, o bien puedes dedicarte a leer la Biblia, algún comentario o tu libro favorito; escribe en tu diario de devocionales; únete a la intercesión que se esté llevando acabo; ora y medita en la Palabra, o simplemente disfruta de la presencia de nuestro amado Cristo. Puedes sentarte, estar de pie, de rodillas o incluso estar caminando por el cuarto. Hagas lo que hagas, te pedimos que lo hagas de una manera que honre a nuestro Dios y a las otras personas en la habitación.


Esperamos que el Señor te ministre dentro del Cuarto de Oración.